CAREPAS 2014-15 “Evidencia de felicidad”

CAREPAS 2014-15 “Evidencia de felicidad”

Durante la víspera de año nuevo, mientras me comía las 12 uvas, le pedí a Dios que me diera oportunidades de ser feliz y de tener aventuras, la verdad es que esperaba que se tardara un poco para cumplir ese deseo pero me sorprendió y me concedió el CAREPAS ahorita en enero. Cuando me dijeron que venía el CAREPAS (Campamento Regional de Patrullas Scouts) no me imaginé ni la mitad de lo que realmente fue, no me esperaba esa ansiedad gigante que me invadió mientras acomodaba mi bolso y pintaba mi franela con el logo de mi Tribu “Tierra” y mucho menos la sonrisa genuina que estaba presente en mi cara cuando me encontraba cada vez más cerca del lugar del campamento y le gritaba a mi patrulla “¡¡Chamas, ya vamos a llegar!!”.

Si me preguntas que aprendí en el CAREPAS, te digo que: Aprendí a que en menos de dos horas puedes hacer, no amigos, sino hermanos, de esos de los que en el momento en el que se te moja la carpa, son capaces de ayudarte a secarla o hasta de ofrecerte la suya para que duermas seco. También me di cuenta que no importaba que tan cansados estuviéramos, siempre teníamos ganas de hacer más actividades junto a nuestros queridos dirigentes, continuamente estábamos dispuestos a las guerras de bombas de agua, a lanzarnos por el tobogán de jabón, subir la pared de escalar, correr en la genial carrera 4k (Que al final realmente nadie supo cuántos km eran), hacer tiro con arco y creernos Katniss Everdeen, jugar aro indio y muchas otras cosas más. En mi patrulla nunca faltaba aquella que decía “¿Y ahora que vamos a hacer? Quiero seguir haciendo actividades”.

Una sonrisa nunca faltaba. Siempre estuvieron presentes aun cuando el sol nos golpeaba directo en la cara, ya no aguantábamos las piernas de tanto caminar y el estómago nos rugía por el hambre. Los jóvenes de todo Carabobo estábamos dispuestos a cumplir nuestra ley scout y seguir adelante con ansias de más. Había tantos momentos que esperábamos, ejemplo, el momento de la comida, este era sagrado para nosotros, cada tribu se reunía a comer en el sitio designado con una alegría indescriptible, ese era el momento de contar todas nuestras experiencias y gozos y decir “¿Qué viene ahora?” ¡Siempre esperando más! El momento favorito de muchos era aquel donde decían “Muchachos, pónganse ropa que puedan ensuciar, vamos a hacer actividades extremas” ¡Sí! Pensaba para mis adentros, al mismo tiempo que una sonrisa se plantaba en mi cara. Esa era una de las mejores partes del día.

Por las noches, las fiestas eran el momento más esperado de muchos, y me incluyo ahí. Eran el emporio de la amistad, de los gritos y de levantar tierra mientras saltabas al ritmo de una canción que probablemente no conocías. Bandas venezolanas excepcionales se hicieron sentir en la tarima de “Elemento” haciéndonos quedar roncos de tanto cantar, la mejor parte es que terminaron siendo nuestros amigos, ya que la mayoría habían sido scouts en algún momento de su vida, nuestro “pana” Cocoman nos activó la última noche del campamento justo antes de ir a la fogata. La verdad es que habrás podido presenciar muchas fogatas a lo largo de tu vida, pero la de Elemento fue otro nivel, lágrimas de felicidad invadieron a muchas personas al momento de darse cuenta de que era la última noche del evento y que pronto nos íbamos a nuestras casas pero que aun así era solo un “Hasta luego”, un “Breve adiós” y que muy pronto junto al fuego el Señor nos iba a reunir.

Ahora sí, respondiendo la pregunta, ¿Qué se aprendió en el CAREPAS? Bueno, en el CAREPAS aprendimos que hay que sonreír y cantar en las dificultades, que siempre es buen momento para tomarse una selfie (Y cuando digo siempre, es siempre), que la mejor manera de construir un mundo mejor es a través del servicio a la comunidad, con tu colegio, con el ambiente. Aprendimos que puedes llegar siendo hijo único pero que vas a salir con más de 100 hermanos y miles de números nuevos en tu móvil, que siempre será una aventura correr y cantar a todo pulmón bajo la lluvia aun cuando puedes pescar un refriado. Que Agua, Tierra, Aire y Fuego nunca volverán a tener el mismo significado de siempre para ti: Ahora significan familia. Que siempre se puede hacer un amigo nuevo en la cola para la comida y que el faranduleo nunca está de más, que los gritos de tu Tribu se convierten en un himno digno de respeto y que los chistes nunca se van a acabar aun cuando te duelan el estómago y los cachetes de tanto reírte.
Dicen que la vida se basa en momentos, momentos que hacen la diferencia y, realmente, Elemento 2014-15 es uno de esos momentos que te marcan para toda la vida. Los jóvenes de la región Carabobo nunca olvidarán todo lo que se pasó para poder llegar a ese momento de ver al CAREPAS ser una realidad, nunca se olvidarán de toda la felicidad que se vivió y que ser scout, más allá de usar un uniforme, es aprender a disfrutar cada momento que la vida te da, es aprender a construir un mundo mejor.

Nota redactada por la Scout Michelle Antonietta Lozada, vocera juvenil de la Región Carabobo.

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Commentaires

Portrait de BASKAR

VERY HAPPY

Portrait de BASKAR

NICE

Portrait de Gabriel Márquez

Excelente Carepas de verdad

Portrait de Scout Venezuela
from Venezuela, il y a 4 années
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