Mis XV Con Scouts

La celebración de los XV años para una niña es algo maravilloso, es como si todos esos cuentos de princesas se hicieran reales; es un día que nunca se olvida, donde puedes reír, cantar, bailar y hacer todo eso que pueda hacerte sonreír. Simplemente es algo que va a perdurar en la memoria y un día que siempre se va a recordar con felicidad. Mis XV con scouts fue un proyecto dedicado a niñas (adolescentes) bajo el resguardo de una casa hogar, niñas que han estado en diferentes situaciones familiares y que por algún motivo están bajo cuidado de una institución encargada de mantenerlas en buen estado. El objetivo del proyecto, como su nombre lo dice, fue realizar una celebración para todas estas niñas de la casa hogar que estaban próximas a cumplir 15 años y así darles un día inolvidable como muchas de las mujeres, incluso yo, hemos tenido. Todo este proyecto fue fruto de un gran esfuerzo, trabajo, organización, planeación ,movilización, y sobre todo ayuda y aportaciones, no sólo de scouts y amigos, sino también de personas que quisieron sumarse y pusieron un granito de arena para que todo esto pudiera llevarse a cabo.

EL COMIENZO

La idea del proyecto surgió aproximadamente tres meses antes de la realización de éste y durante ese lapso de tiempo sucedieron muchos acontecimientos favorables y desfavorables, hasta llegar al gran día. Pero, ¿cómo se logró todo esto en meses?, al principio no sabía si hacerlo, era algo nuevo para mí y además sabía que todo lo que conlleva una fiesta de xv años era complicado pero decidí ampliar mis límites y ponerme en marcha. El secreto es, que mi madre trabajaba como consejera de las niñas de la casa hogar de mi estado (Durango) y a partir de ahí comencé. La casa hogar pertenece al gobierno y está bajo reglas estrictas por los casos de las niñas ahí dentro, así que no fue fácil acceder al permiso para llevar a cabo toda la idea que había surgido, mi madre fue un apoyo como medio de comunicación para agilizar las cosas. Total, me dijeron que tenía que elaborar un documento solicitando el permiso para realizar el proyecto, estuve en espera unos días para la contestación del mismo.

LA MOVILIZACIÓN

Después de recibir el documento sellado y hablar con la coordinadora (directora) de la casa hogar me dieron luz verde para comenzar con todo, fue ahí cuando comencé a hacer publicidad, establecer fechas, contactar personas y miles de cosas más. Dentro de esto tuve que ir consiguiendo lo necesario para la fiesta y lo más importante, para las niñas. Esta es la parte que me gusta , todos se empezaron a sumar a la causa, ofrecieron vestidos de xv años (usados y prestados), comida, bebida, y hasta dinero en efectivo, todo para un mismo propósito. Entonces, como soy una persona muy organizada, comencé a hacer listas, tablas, esquemas, cálculos y demás para saber todo lo que me hacía falta y todo lo que iba a gastar en ello, prácticamente apuntaba cada cosa que hacía . Más personas siguieron apoyando todo el tiempo con pequeñas y grandes cosas, desde saleros hasta el salón de eventos.

LA VISITA

Después de conseguir muchísimos vestidos era hora de ir a visitar a las niñas y darles la noticia de su fiesta (aún no sabía la cantidad de quinceañeras que serían), obviamente tuve que pedir permisos especiales para poder ir a verlas. Para esto me acompañó una amiga de scouts y mi madre, y ahí iba yo con todo el carro lleno de vestidos apompados. Al llegar platiqué con las niñas que serían las quinceañeras (8 niñas) y se comenzaron a probar los vestidos que había conseguido y llevado, todo fue un caos, vestidos por todos lados y niñas por todos lados queriendo vestidos. Pero bueno, al final todas escogieron uno de su talla y el más bonito a su parecer, desde ahí miré a cada una de ellas y no puede dejar de observar su inmensa felicidad. Al terminar todo el caos volvimos a la plática para que ellas me dieran sus ideas sobre la fiesta que más deseaban y así intentar poder cumplirles cada una de las cosas que soñaban e imaginaban, no dejaban de sonreír cada vez que me decían lo que les gustaría.

LA PLANEACIÓN

Tomando en cuenta lo que las niñas me habían dicho, comencé a hacer la planeación de la fiesta, conseguir el salón de eventos, el mobiliario, la música, pensar en lo que se iba a servir de platillo, el pastel y muchísimas cosas más que van dentro de la fiesta; por otro lado, al mismo ritmo que pensaba en todo lo de la fiesta, pensaba también en los accesorios, zapatos, ramos, adornos, maquillaje, peinado y de más para que las niñas lucieran hermosas en su día, además tuve que buscar una iglesia para poder llevar a cabo la misa tradicional de los Xv años. Afortunadamente la casa hogar que reside a las adolescentes me apoyó con lo más complicado: el salón, la iglesia y el mobiliario. Muchas de las cosas también fueron donadas o prestadas y eso me alivianó muchísimo. Como ya mencioné antes, muchas personas se iban uniendo a la causa y me apoyaron ilimitadamente con todo lo que necesitaba, y yo seguí haciendo mis apuntes.

EL VALS

Como en todas las fiestas de 15 años, debe haber un vals, en este caso 8 chavos de mi comunidad me apoyaron y estuvieron dispuestos a ser los chambelanes de las niñas. Me las tuve que ingeniar para crear la coreografía que este vals llevaría, escoger las canciones, las posiciones de cada quien, etc. Se estuvo ensayando este baile varias semanas hasta que saliera perfecto, a veces era difícil seguir con la coreografía porque los chavos no podían asistir al ensayo, pero fue un gran apoyo por parte de todos ellos. Por otro lado, enseñarles el vals a las niñas fue mucho más fácil, ya que prácticamente los scouts las iban a guiar, estuve asistiendo con ellas varios días para ensayar la coreografía. Al final, días antes del evento, llevé a los que serían los chambelanes para que ensayáramos todos juntos y el vals saliera precioso.

LA SORPRESA

Yo sabía que las niñas se sentían felices con todo lo que yo les había organizado y planeado, supongo que ellas lo tomaron como un regalo de cumpleaños (su fiesta), pero además de todo eso, yo quería darles una sorpresa, y no sólo a ellas, sino a todos los invitados y presentes ese día. La sorpresa era una canción, cantarles una canción con referencia a los 15 años para que sintieran aún más que ese día era especial y para eso conté con la ayuda de 3 chavas de mi comunidad que al igual que yo sabían cantar. Estuvimos pensando en cuál canción dedicarles y muy de prisa, una noche antes del evento nos pusimos a ensayar, todo salió bien a pesar del poco tiempo.

EL GRAN DÍA

Después de meses de organización, de largo trabajo, de ayuda y de andar para arriba y abajo, llegó el gran día. Me levanté temprano en la mañana, hice varias llamadas para confirmar que todo estuviera bien:

*Primeramente que las personas que me iban a ayudar con el maquillaje y el peinado estuvieran presentes a la hora acordada, las personas encargadas de esto no me cobraron por su servicio.

*En segunda, confirmar el apoyo de las chavas de mi comunidad para poder ayudar a las quinceañeras con sus vestidos, aros y crinolinas, accesorios, zapatillas y de todo para que lucieran hermosas. Confirmar la ayuda de los demás miembros de mi comunidad como meseros de la fiesta y apoyo para adornar y mantener el salón limpio.

* Después vinieron cosas como confirmar el sonido (que fue conseguido por un miembro de mi comunidad), los pasteles (fueron donados por una pastelería), los centros de mesa (donados por una florería), el banquete, y todo lo demás.

De esta manera estaba segura de que todo iría bien. Me trasladé a la institución donde estaban las niñas y comencé a verificar que todo estuviera en orden, que las estuvieran maquillando y peinando y mientras llegaban las scouts en apoyo. Mientras las quinceañeras iban terminando de maquillaje y peinado se dirigieron a ponerse los vestidos, yo también les ayudaba junto con las demás (scouts). Después de un rato, mi superior me recogió de ahí y nos pusimos en camino a recoger las cosas necesarias para el banquete, de ahí me llevaría al salón de eventos para comenzar a adornar y acomodar todo, al llegar ya me estaban esperando los demás miembros de mi comunidad para apoyarme en lo necesario. Mientras nosotros arreglábamos el salón las chavas scouts y las quinceañeras se dirigían a la iglesia para la misa.

Estando en el salón comenzaron a llegar todas las cosas faltantes, el sonido, los centros de mesa, más adornos, y el apoyo de las personas externas (refrescos, agua, hielo, etc), cosas más pequeñas pero de mucha importancia. Además de esto, pedí que hiciéramos un último ensayo al vals para que éste saliera bien. Andaba de un lado a otro revisando que todo estuviera en orden y de acuerdo a lo planeado, ayudando y movilizando para que todo fuera más rápido. Después de un rato los invitados empezaron a llegar, cabe mencionar que los invitados fueron específicamente seleccionados por la coordinadora de la casa hogar, ya que no cualquier persona puede convivir con las niñas, también comenzaron a llegar más scouts y todo poco a poco fue comenzando. 3pm y las niñas llegaron al salón, se veían preciosísimas, al entrar solamente corrieron y empezaron a dar vueltas causando que sus vestidos se expandieran. Poco después de eso pasaron al jardín trasero del salón para comenzar con su sesión fotográfica (hecha por un miembro de mi comunidad). Lamentablemente no pude estar mientras tomaban las fotos, había muchísimas cosas que hacer, además yo aún no me arreglaba para la fiesta.

Los meseros (scouts) comenzaron a servir la botana, colocar vasos, jarras de agua, mover cosas en la cocina, etc., el sonido puso música de ambientación y ya todo estaba listo para comenzar. Al terminar la sesión fotográfica las niñas volvieron a salir para comenzar con la entrada y el vals, mi superior mi hizo el favor de ser el maestro de ceremonias y así las presentó mientras entraban. La melodía comenzó y las niñas se colocaron en la pista para empezar con el vals, y así se dio inicio, bailaron la coreografía mientras todos los invitados las observaban y ellas tenían una felicidad inmensa que podía notarse a simple vista. Después de eso se siguió con el programa (también hecho por mí) y lo siguiente era algo que ellas me habían dicho que querían: el cambio de zapatilla, una tradición que significa que las niñas dejaron de ser niñas para convertirse en mujeres, cada una de las niñas tuvo una madrina para esto y así cada madrina les puso las zapatillas. Una de las partes que más las llenó de felicidad fue la entrega del regalo sorpresa (lo siguiente en el programa), igualmente, cada una de las madrinas les entregó un regalo a las niñas, obviamente ellas no sabían de esto así que fue algo significativo para ellas. Posteriormente pasaron a sentarse en la mesa de honor en sus respectivas sillas (donde les puse sus nombres).

Para dar continuidad al programa, el brindis fue lo siguiente, primero le dije a mi superior que lo hiciera él, pero de último momento fui yo quien lo hizo ya que quería que supieran lo especial que era esa fiesta y lo especiales que eran ellas la verdad es que no llevaba nada preparado para decir, sólo dejé que las palabras fluyeran, mirándolas a cada una les di mis palabras y todos juntos brindamos. El dj tocaba mientras todo iba fluyendo, los meseros iban sirviendo los platillos a cada mesa y yo me seguía asegurando de que todo marchaba bien. Mientras todos comían era hora de la gran sorpresa, mis amigas y yo nos preparábamos para cantar y nos colocamos en medio de la pista frente a las niñas, comenzó la canción y se las dedicamos. Al terminar todos aplaudieron y la fiesta siguió. Después de eso vino la música y todos se pusieron a bailar, incluyendo las niñas, se veían todos tan felices y se notaba que las quinceañeras disfrutaban de su fiesta en compañía de todos nosotros.

Todo fue baile y diversión pero yo como encargada del proyecto seguía manteniendo el orden de todo lo organizado. Ya casi para finalizar la gran fiesta llegó la hora del pastel, el dj puso las mañanitas y todos juntos les cantamos mientras la vela estaba encendida, después las niñas mordieron el pastel y todas se veían muy muy felices. Con ayuda de los meseros se procedió a servir el pastel para ellas y los invitados. Posteriormente a eso siguió la fiesta con puro baile y diversión. La verdad es que yo veía a cada una de ellas y pensaba en todo lo que había logrado, no para mi beneficio, simplemente se siente bien el poder ayudar a los demás y aquella fiesta fue de las mejores cosas que pude haber hecho. Poco a poco los invitados se fueron retirando y era hora de acabar la fiesta. Obviamente las niñas tenían que regresar a la casa hogar, pero esta vez regresarían con un recuerdo en común y algo inolvidable, con sonrisas y llenas de felicidad por todo lo que ese día había sucedido. Me dieron las gracias por todo, pero antes de que se fueran, los scouts les escribimos algunas palabras en un libro especial para ellas. La fiesta había terminado y era hora de recoger todo, los scouts siempre dejamos un lugar en mejores condiciones de cómo lo encontramos y eso hicimos, recogimos de todo, barrimos, trapeamos, la cocina la dejamos limpia y ya no quedaba rastro de la fiesta. En ese momento todo hablaban de lo grandiosa que había sido la fiesta, muchos de los invitados me felicitaron por la maravillosa organización y por todo lo que había hecho por las niñas, yo solo les contestaba que había sido un honor hacer todo eso.

Y así es como concluyó un exitoso proyecto que comenzó sólo con una idea y que se desarrolló y organizó por meses. 29/abril/2017 Un Día inolvidable para aquellas 8 niñas bajo el cuidado de una casa hogar. Quiero imaginar que hasta el día de hoy ellas siguen recordando con felicidad todo lo que yo con mucho esfuerzo y dedicación les organicé, toda esa gran fiesta con música, adornos, invitados y sorpresas. No sé si me recuerden, pero yo nunca las olvidaré, no olvidaré aquellas sonrisas llenas de felicidad desde que les di la noticia hasta que las ví por última vez. Un pequeño paso puede llevarte a descubrir el mundo, no es difícil tener una idea, ni es difícil pensarlo en tu cabeza, lo difícil está cuando todo eso se está volviendo realidad y tienes que superar cada obstáculo que conlleve, porque, para ser sincera, tuve que superar muchísimos obstáculos, a pesar de que rodo lo tenía planeado y organizado, algunas cosas no salieron como yo quise y de igual manera tienes que dar todo de ti para que tu proyecto salga delante. Es difícil pero no imposible.

Lo más hermoso que pude haber experimentado aquí, fue la satisfacción de ver a todas esas niñas felices, de saber que hay muchísimas personas que pueden apoyarte incondicionalmente, desde la cosa más pequeña a la más grande y eso para mí es construir un mundo mejor, es hacer cosas sin esperar nada a cambio y cambiar la vida de las personas con sólo una acción.

 

“Dalo Todo Y Luego Da Más”

SLPS

Dianalucía Granados Gutiérrez

Rover actualmente

Grupo 2 Provincia Durango

Portrait de Diana G Gutiérrez
il y a 1 année

Project Period

Started On
Thursday, February 2, 2017
Ended On
Saturday, April 29, 2017

Nombre de participants

45

Heures de service

1250

Topics

Adults in Scouting
Spiritual Development
Youth Programme

SDG

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