Mensaje en una botella cruzó el atlántico
Como en cualquiera de nuestras series animadas de televisión favoritas, cuando los náufragos en una isla desierta en el medio del océano encuentran una botella que contiene un mensaje perdido. Como para no creerlo, pero así ocurrió.
Niños y niñas que tenían entre 10 y 11 años lanzaron 200 botellas al mar en las costas del sur de Argentina. Era el año 2001 y en cada botella había una carta con un mensaje de integración y entendimiento. Casi cuatro años después, específicamente el 29 de octubre de 2004, una abuela y su nieta encontraron una de estas botellas mientras caminaban por una playa en ¡Australia!
Todo empezó cuando un grupo de alumnos del sexto año de enseñanza primaria de la Escuela Nº 39 Pablo VI de Río Gallegos, Argentina, comenzaron a desarrollar el proyecto “La integración y la igualdad es posible”. Motivados por el hermanito con síndrome de Down de uno de sus compañeros, niños y niñas que tenían entre 10 y 11 años quisieron entender las necesidades de las personas con capacidades diferentes.
Después de conseguir rampas para que las sillas de ruedas puedan acceder a los locales céntricos de la ciudad, decidieron enviarle un mensaje de integración a todo el mundo. Pero aunque nunca se olvidaron se las botellas y sus mensajes, los niños recibieron con mucha sorpresa un llamado telefónico anónimo: 'Hola, los estamos llamando desde Australia. Encontramos una botella con un mensaje escrito por ustedes hace tres años'.
Para llegar desde el sur de Argentina hasta Australia, la botella recorrió más de 40.000 kilómetros flotando por el mar. Según la abuelita australiana, la botella tiene algunas conchitas de mar pegadas al vidrio y la carta se encuentra en perfecto estado.
¿Te imaginas que un mensaje de tu Manada pueda ser leído a miles de kilómetros de distancia de tu hogar? ¿Puedes imaginarte el camino que recorrió la botella?
La oceanógrafa Zulma Lizarralde de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, piensa que la botella estuvo mucho tiempo a la deriva, flotando antes de que las corrientes la impulsaran hacia Australia.
Hoy la botella descansa en el hogar de la familia que la encontró en Australia, después de un largo viaje a través del océano. Casi cuatro años y más de 40.000 kilómetros después, el mensaje de los niños de Río Gallegos pudo ser leído: 'Somos alumnos de la EGB N° 39, de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina, que estamos realizando un trabajo para mejorar un poquito la calidad de vida de las personas con capacidades especiales. Decidimos lanzar estos mensajes al mar (...) para difundir nuestro deseo de pelear contra la discriminación y aportar un granito de arena a esta sociedad que no está preparada como debiera para acoger a todos sus habitantes.
'Te pedimos que te sumes a nuestro desafío colaborando desde (...) las posibilidades que estén a tu alcance para favorecer que la infraestructura de la ciudad contemple la realidad que viven las personas con capacidades especiales. Luchemos juntos para HACER DEL MUNDO UN LUGAR PARA TODOS, pensando siempre que LA INTEGRACION Y LA IGUALDAD SON POSIBLES. ¡GRACIAS!
'PD: Si encuentras este mensaje, comunicate al teléfono de nuestra escuela, así sabremos que esto no fue en vano. Agosto de 2001.'
¿Qué mensaje enviarías para el resto del mundo? ¿Qué otro medio se te ocurre para enviar un mensaje?
Fuente: Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, noviembre de 2004.




