Síntesis de la propuesta educativa scout - Sistema progresivo de objetivos y actividades
El método scout propone a los jóvenes objetivos personales a lograr, esto es, que se esfuercen por alcanzar un conjunto de conductas deseables que les permitan crecer. Estos objetivos están establecidos según la edad de los jóvenes y van siendo más desafiantes a medida que ellos crecen, pero siempre de acuerdo a un cierto perfil final que se espera que el joven o la joven logren alrededor de los 20 años.
Los objetivos comprenden todos los aspectos de la personalidad, por lo que están agrupados en 6 áreas de crecimiento: corporalidad, creatividad, carácter, afectividad, sociabilidad y espiritualidad. No obstante que están ordenados en un malla, ésta es sólo una propuesta que cada joven, en diálogo con el dirigentes voluntario encargado de su seguimiento, modifica y complementa hasta que la hace suya.
De acuerdo al principio de aprendizaje por la acción, para lograr los objetivos los jóvenes realizan actividades, que son propuestas y elegidas por ellos mismos, y que desarrollan y evalúan con el apoyo de los dirigentes voluntarios adultos. Las actividades permiten que los jóvenes tengan experiencias personales que contribuyen a incorporar en su comportamiento las conductas deseables propuestas por los objetivos.
De esta manera, las actividades cubren campos de acción muy diversos cuyo único denominador común es que son atrayentes para los jóvenes puesto que ellos mismos las eligen. La tarea del educador voluntario es convertir esa actividad en una experiencia de aprendizaje.
Un conjunto de estímulos y reconocimientos, adaptados a cada etapa de desarrollo, da cuenta del crecimiento de cada joven.




