Soplar la pelota
Este juego puede ser una muy entretenida alternativa para un día de lluvia en que no puedas estar al aire libre. Para jugarlo necesitas una pelota de ping-pong, una mesa grande, buenos pulmones y tus amigos y amigas para formar dos equipos. Dependiendo del espacio que tengan y del tamaño de la mesa, cada equipo puede estar formado por entre 3 y 5 jugadores.
Antes de comenzar, deben marcar una meta en cada extremo de la mesa y decidir qué meta corresponde a qué equipo. Cuando todos estén preparados, ambos equipos se ubican a los lados de la mesa, ponen la pelota de ping-pong en el centro y… ¡a soplar!
El objetivo del juego es soplar la pelota haciéndola entrar en la meta del equipo contrario. No se puede tocar o empujar la pelota, sólo soplarla. Si la pelota cae al suelo, hay que recogerla, ponerla en el centro de la mesa y comenzar nuevamente. Gana el equipo que primero lleve la pelota a la meta del equipo contrario.
Si quieres, puedes proponer este juego a tus amigos y amigas con algunas variantes que lo hagan más difícil:
- Todos los miembros de cada equipo, menos uno que hará de capitán y dará las instrucciones, deberán tener los ojos vendados. En este caso, el capitán irá diciendo cuándo y hacia dónde deben soplar y los demás miembros del equipo tendrán que seguir lo más fielmente sus instrucciones.
- En lugar de soplar ustedes mismos, pueden confeccionar unos abanicos de papel que les sirvan para generar aire y mover con él la pelota.
[Fuente: "300 Juegos de Lobatos". ESI.]
Inventa tus propias reglas de juego y cuéntanos cómo te fue con esta idea. Si nos envías nuevas variantes para este juego o nuevos juegos… ¡podrás verlos publicados en este espacio!





